/La Trastienda : 2014 La Trastienda : 2014
Steve Jobs, 1955 - 2011

" Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición."

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Llegar a viejo


Dedicado a los que me quieren...

Esta bonita y acertada letra de Serrat, alquimista de mis emociones, hoy día cobra una fuerza inusitada; es un lamento al desagradecimiento, al injusto trato recibido por los que, como dice Serrat, tienen un viejo encima, y no se dan cuenta. 

Es un maltrato de aquellos que no quieren ver que estamos en un momento de transición, y que los mayores, tarde o temprano, ocuparán el lugar que les pertenece por ley; serán los consejeros de los jóvenes, de los que empiezan; un Sanedrín donde el respeto será la base de la vida. El respeto hace crecer a los demás, y por lo tanto a quien lo ejerce.


***El vídeo de Serrat tiene un alegato inicial. Es imprescindible oirlo.



Si se llevasen el miedo, 
y nos dejasen lo bailado 
para enfrentar el presente... 
Si se llegase entrenado 
y con ánimo suficiente... 

Y después de darlo todo 
- en justa correspondencia - 
todo estuviese pagado 
y el carné de jubilado 
abriese todas las puertas... 

Quizá llegar a viejo 
Sería más llevadero, 
Más confortable, 
Más duradero. 

Si el ayer no se olvidase tan aprisa... 
Si tuviesen más cuidado en donde pisan... 

Si se viviese entre amigos 
que al menos de vez en cuando 
pasasen una pelota... 
Si el cansancio y la derrota 
no supiesen tan amargo... 

Si fuesen poniendo luces 
en el camino, a medida 
que el corazón se acobarda... 
y los ángeles de la guarda 
diesen señales de vida... 

Quizá llegar a viejo 
Sería más razonable, 
más apacible, 
más transitable. 

¡Ay, si la veteranía fuese un grado...! 
Si no se llegase huérfano a ese trago... 

Si tuviese más ventajas 
y menos inconvenientes... 
Si el alma se apasionase, 
el cuerpo se alborotase, 
y las piernas respondiesen... 

Y del pedazo de cielo 
reservado para cuando 
toca entregar el equipo, 
repartiesen anticipos 
a los más necesitados... 

Quizá llegar a viejo 
sería todo un progreso, 
un buen remate, 
un final con beso. 

En lugar de arrinconarlos en la historia, 
convertidos en fantasmas con memoria... 

Si no estuviese tan oscuro 
a la vuelta de la esquina... 
O simplemente si todos 
entendiésemos que todos, 
llevamos un viejo encima.

lunes, 25 de agosto de 2014

Ya no tengo paciencia ninguna para quien no merece mi paciencia.

Brillantes palabras de la actriz Meryl Streep.

Hay mucha identificación con estas espléndidas palabras, que al fin y al cabo es referencia de Libertad. Cuando las leemos, sonreímos levemente y a la vez aprietas los dientes, expresando gestualmente la rebelión que llevamos dentro, agazapada durante mucho tiempo. Se dice que cuando la Dictadura es un hecho, la Revolución es obligatoria...


"Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere.
No tengo paciencia para el cinismo, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza.


Perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme.

Ya no dedico un minuto a quien miente o quiere manipular. Decidí no convivir más con la pretensión, hipocresía, deshonestidad y elogios baratos.

No consigo tolerar la erudición selectiva y la altivez académica. No me ajusto más con la barriada o el chusmerío.

No soporto conflictos y comparaciones. Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible.
En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición.
No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar.
Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales.
Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quien no merece mi paciencia"


viernes, 27 de junio de 2014

Soy empresario, pero no tengo buenos trabajadores...

Me levanto esta mañana, como siempre, adormilado, y con la suerte, de que si me levanto temprano, es por que voy a ir a trabajar. Casi al instante las neuronas, dicen: "nos tenemos que unir para comenzar el día"; y todas se ponen en pie, remolonas y sin ganas, pero cuando el  agua empieza a mojar el cuerpo, empezando por la cabeza a través de la ducha, las neuronas toman otra actitud, las de vitalizarse y provocar, por pequeño que sea, un brote de motivación, pero no lo consiguen. En un momento dado  las neuronas se encuentran con los mismos detalles del día anterior; es decir: los problemas, las circunstancias que viven otras personas, las que vives tú, las injusticias que se cometen con el débil, las injusticias que benefician al poderoso, las provocaciones del gobernante... Las neuronas se van encendiendo, hasta que un gran numero de ellas se revelan y generan una gran manifestación en el cerebro. Al final dirán que el numero de neuronas era menor que el que decía la organización. La algarabía indignada seguía su avance reclutando nuevas neuronas y gritando consignas reivindicadoras:"SI PRIMERO DECÍS, POR QUE LUEGO MENTÍS",  "SI OS ELEGIMOS POR QUE NOS PAGÁIS CON TIMOS",  y así un largo repertorio de cánticos que no desprendían alegría.


Yo quería mantenerme de espectador, pero me era imposible, si lo que te hace pensar se alborota, padeces. Este núcleo reivindicativo de neuronas se había apropiado de casi todo mi cerebro, solamente me quedaba la reserva que siempre actúa en caso de emergencia para realizar una desconexión total, si el asunto se torna grave. Es un comando de neuronas fieles con tu yo, y que defienden todo lo que vaya en contra de la paz interior.

Mis neuronas reclamantes habían llegado a una conclusión muy lógica e indignante: vamos a ver, tanto trabajadores como empresarios realizamos pagos al Estado, y con ellos ,pagamos muchos servicios e infraestructuras, y además pagamos... ¡¡¡ a los políticos !!! He aquí cuando viene lo lógico: en mi caso soy un trabajador de una empresa que me ha elegido, y por lo tanto por mi trabajo, me paga. Soy el trabajador, y quien me paga, la empresa. Entonces, pensando, pensando... si yo...  he votado en unas urnas a unos señores para que gestionen el devenir de este país, trabajando ...y yo les pago... mmmm ¡¡¡ Ya está !!!, soy empresario de los que he elegido como trabajador. ¡¡¡ Joer!!! soy empresario, no me lo puedo creer. Los políticos son nuestros trabajadores. Pero mis neuronas están indignadas, por que nuestros trabajadores se han amotinado y han creado una fortaleza de medidas que dirigen los designios de nosotros los "empresarios". Su salario es distinto del nuestro, el periodo de cotización es diferente del nuestro, la pensión es diferente de la nuestra, sus privilegios son diferentes de los nuestros, agreden la Constitución. Nuestros elegidos crean leyes que se acercan a la vulneración de los derechos humanos: permiten desahucios, permiten estafas, permiten o provocan que cada vez haya más pobreza, favorece que los bancos sean financiados o rescatados con dinero "prestado" por nosotros, del que no estamos percibiendo ningún tipo de interés, incluso hay trabajadores nuestros que tienen la ética y la moral muy distraída,  muy ligera, y muy perversa, sin escrúpulos. Los mismos que dicen que Hacienda somos todos, dicen que algunos de ellos no, y se llevan el dinero a algún paraíso fiscal, para no hacer Hospitales, carreteras, etc. Tenemos un personal que se esta mereciendo un despido fulminante y sin indemnización, o que esta nos la de a nosotros, a sus Jefes. Se llama a los que no tienen vergüenza , que son unos sinvergüenzas, y algunos (muchos) de nuestros trabajadores lo son.

Nuestro bienestar social depende de estos "trabajadores", y desde hace mucho tiempo dudo que lo consigan, basándome en las múltiples reformas que... qué curioso todas nos machacan. No olvidemos que nosotros tenemos en nuestra mano que sigan o no sigan, independientemente del color que lleven. El pueblo siempre tiene la solución, por supuesto, pacífica. 



miércoles, 16 de abril de 2014

Mensajes Saludables dentro de un libro: ¡¡ Yo dejé de FUMAR !!


Te dejo con unos fragmentos saludables de mi libro ¡¡ Yo dejé de fumar !!, una experiencia personal sobre el hábito (adicción) al tabaco. Espero que este relato te ayude a fabricar una férrea voluntad y que puedas dejar la adicción.

Esta narración, bien puede ser la tuya. Tu experiencia también la puedes escribir; te hará coger fortaleza y autoestima.  El cambio te da la vida, no te lo imaginas...

Suerte.





Fragmento del Prólogo


Como la prevención, en todas sus facetas, empieza por la base. Me gustaría que el presente libro fuera formativo y se identificara con el lector; este se viera a sí mismo en estas líneas escritas, celebrando ese poder empático que todos poseemos y que de tarde en tarde lo ponemos en práctica. El niño, el joven, el adulto. Todos, o casi todos, podrán verse como el protagonista de esta pequeña historia dedicada a mis emociones y su control para evitar el asqueroso mundo que nos proporciona el vicio de fumar. Sé que es pretencioso, y máxime cuando mis palabras han sido trasladadas por primera vez a un libro. Lo voy a intentar. Siempre me ha interesado ver y leer, y conocer conceptos  que dibujen el pasado, y sobre todo el mío. La búsqueda continua del mismo, y alcanzado su encuentro, hace que pueda seguir construyendo mi presente, y como no, el futuro. Es un pastel tan apetitoso que es difícil no demostrar interés por él. Explicaré mis experiencias y conocimientos, con el objetivo de que las costumbres lesivas puedan ser reducidas por estas palabras, indicándome que el futuro puede tener más sentido; sobre todo el común...

Fragmento del capítulo Mi Niñez

El vecindario se iba cubriendo de personas, y personitas: los niños. Afortunadamente, para los de baja estatura, teníamos el campo. Un lugar de culto y escenario de todas nuestras aventuras. Siendo  testigo mudo, menos mal, de alguna que otra fechoría, y como no, el descubrimiento de acciones, que a nuestra corta edad estaban totalmente prohibidas. Para nosotros, los niños, los locos bajitos como dice Serrat en su canción, el campo, territorio todavía virgen, que lucía hermoso, salvaje, nacido en libertad y que daba lo que quería, era un espacio grande y abierto, donde más adelante entrarían las máquinas para desgarrarlo y vaciarlo. Donde luego, el verde del campo sería sustituido por el ladrillo y el cemento. Dos nuevas simientes artificiales de aquellos campos que sustituirían a las naturales. Campos que fueron generosos y que albergaron muchos niños y a sus numerosas fantasías. Haciendo de las praderas un Parque Temático sin necesidad de equiparlo con atracciones. Todo estaba en la mente. Todo estaba construido...

Fragmento del capítulo La bonita adolescencia y el mundo laboral


El tabaco y el alcohol eran dos nuevos compañeros que se unieron a nosotros con una maliciosa sonrisa, como diciendo, nuestros jefes estarán contentos con nosotros, hemos encontrado otro nuevo nicho de venta y en expansión. Con estos dos extraños, pero atractivos “amigos” pretendíamos vivir y consumir la vida a granel. Mientras tanto los jefes -las tabaqueras- de estos ejemplares se irían lucrando sin mostrar ningún tipo de escrúpulos a costa nuestra, a costa de la inocencia, a costa de la ilusión, a costa de la...ignorancia.

Con quince años ya avanzados se produjo lo que siempre, y desde la perspectiva de la altura de un niño, había anhelado. Mi bautismo y el de otros amigos con el tabaco se iba a producir...



... El hecho de trabajar me posibilitaba el hecho de ser un poco superior a los demás y me sentía muy importante delante de mis amigos. Les contaba mis hazañas laborales dándome la importancia vanidosa que todo adolescente posee.

Mis amigos de esa edad eran muchos y todos teníamos casi los mismos años. Los nombraré por que han formado parte de mi vida y ellos, como no, han tenido influencia directa sobre mis acciones. Y seguramente que yo les habré influenciado de alguna manera. ¡Que bonita edad! Todas las sensaciones nuevas se sentían verdaderamente, en el corazón. Sus nombres eran y según voy haciendo memoria. Joaqui, Kinito, Nene, Pedro – Hermano de Joaqui – Emilio, Pedro “el del Moro”. Moro era su perro negro; mi primo Juan, Ignacio, Antonio, Chiqui y como chicas, mi prima Ana Mari, Nines, Mayte, Mari José, Maribel...


Fragmento del capítulo El primer cigarro

El paquete poseía veinte cigarrillos, qué divididos entre cinco, tocábamos a cuatro bonitos ejemplares de puro tabaco. Menta y otras numerosísimas sustancias más. Y todas para nosotros, que lujo, que hombría… y que ignorancia. Es evidente que nosotros solamente veíamos un pitillo, y ni la menta, y mucho menos los demás elementos dañinos que avalaban los ocho centímetros de tan “suculento” producto. No veíamos nada, mejor dicho no conocíamos nada. Nuestra misión era romper con una edad, imitar a nuestros padres, mimetizar a los actores de cine y televisión, romper y vulnerar lo prohibido. Además no entendíamos porque estaba vedado el hecho de fumar.
Solamente se nos decía que no se podía hacer con esta edad. Los conocimientos y la información estaba solamente en posesión de las tabaqueras, aprovechándose de la ignorancia de la gente ...

...¿Quién compra el paquete? ¿Quién entra al bar a comprarlo? Estas preguntas nos las hicimos, y como siempre Joaqui, que era el más decidido; seguramente por qué le importaba menos que le pillaran, dijo: ¡YO ENTRO! ¡Uff!. Un problema menos, alguien se había envalentonado, y nos había quitado a los demás el aprieto de tener que pasar y ver la cara que ponía Mariano, el tabernero, que era a su vez amigo de nuestros padres.

Bien, esa mañana de Domingo, Joaqui entró al bar y nosotros cuatro esperamos fuera mirando a través de los cristales...

Fragmento del capítulo El Guateque

Las ventanas se abrían de vez en cuando para evacuar lo irrespirable y el humo salía moviéndose loco al ritmo del primer tema que solía ser muy movido. Notas musicales que buscaban cómplices y que eran esparcidas por toda la casa por el altavoz del tocadiscos. La mano temblaba al poner la aguja en el microsurco del vinilo cuando se aproximaba el momento de oír y sentir los temas lentos, los temas “agarraos”, los temas que hacían poseer por unos momentos varios aromas, el perfume de la mano de la chica, del pelo, de su cara. Momentos inolvidables.

- ¿Bailas?
- ¡Si!

Sentías el cuerpo de la chica y sus formas, algo nuevo se acababa de descubrir, una excitación, que a veces se manifestaba en un ligero temblor.

Las manos del chico, abrazaban la cintura de la chica, las de la chica se dirigían rodeando el cuello del chico, y mejilla contra mejilla. Una disposición muy cariñosa, muy placentera; repleta de hormonas...

Fragmento del capítulo Mi novia y un nuevo trabajo

En el momento actual en los que nos toca movernos la dedicación al trabajo es casi sobrenatural y muchas veces la relación humana se pierde en beneficio del beneficio de las empresas. Pensamos en la oficina, pensamos en casa, pensamos, o mejor dicho soñamos cuando dormimos, en lo mismo, y siempre pensamos en la presión laboral, que nosotros mismos nos proporcionamos solapando nuestro mundo familiar.


Si digo esto es, porque hay puede estar una de la justificaciones para que haya más fumadores, más bebedores y más de todo, de todo lo malo. Es un mundo estresante en el que nos envolvemos y hay que salir de él como sea...

Antes no sabías ni lo que era la palabra decidir. Para decidir hay que conocer y tener. Si no sabes que es lo que hace daño, no puedes meditar o pensar en hacer algo para mitigar el menoscabo que produce cualquier acto que hagamos. Quiero referir que si no tenemos los conocimientos precisos todo lo que es nocivo nos hará un daño incalculable. La formación a granel, por favor, e insistente, hasta que aburra. La salud está en manos de la Cultura.

Fragmento del capítulo Mi juventud y la "mili"

...sino por el hecho de pasar por numerosas situaciones que han tenido que hacer aflorar de una forma rápida una eficaz toma de decisión. Si no decides pronto, si no piensas pronto de una forma certera, eres carne de cañón y el paso por la mili podría ser una tortura diaria. El secreto, muchos amigos y relaciones, favor con favor se paga. Creo que la vida es así, yo te doy, tú me das. Empleaba mucho, lo que yo llamo el Marketing Emocional. La gente, los reclutas, tenían necesidades emocionales. El encuentro con las emociones de los demás me servía para hacerme amigos, y amigos influyentes: el cocinero, el telefonista, el lavandero, y muchos más. Tenía cubiertas mis necesidades básicas. Comía, llamaba por teléfono, tenía las sábanas y ropas limpias. Y mi favor era salir a la calle y hacer los recados que requerían mis compañeros. Esto que acabo de describir lo hago actualmente, y me jacto de ello, no de una forma ostentosa, petulante ni narcisista, sino de un modo en el que demuestro estar orgulloso de las amistades comerciales conseguidas por este método, de forma sencilla y no buscando el valor monetario de la persona. Si se utiliza de esta forma, falla. Método del futuro empresarial, quien no lo haga está perdido. El hombre y la mujer estamos carentes de ser, estamos más preocupados de tener. La emoción delata a la persona, aunque seas un alto directivo y supuestamente tu cargo te condicione a tener un rictus continuo de seriedad e impasibilidad. Una emoción desprendida abre muchas puertas. La persona reservada, o mejor dicho al directivo reservado, poco futuro le espera a la empresa… y a él. Sonría siempre, por favor. La emoción que salga fuera y no para dentro. El resultado pronto, a corto plazo se obtiene. Efectos positivos y beneficiosos para el alma.


Fragmento del capítulo Mi matrimonio


¡Tienes úlcera de estómago! Mi palidez se acrecentó y tragué saliva. Se me notó mucho, hasta tal punto que el Dr. Morales, me tranquilizó con unas sabias y directas palabras; yo era, y casi soy muy aprensivo. La mirada del Doctor se me mostraba placentera y eso me ayudó a sobreponerme del momento. Cogí las placas, como el que adquiere un diploma de una titulación, y yo me llevaba bajo el brazo la fotografía de mi úlcera. Era evidente que no la iba a enmarcar. Se me dieron una serie de recomendaciones: hábitos y medicación. El Dr. Morales me dijo, mirándome, como el lo hacía, a los ojos, como un buen médico que quiere al paciente: ¡convendría que dejaras el tabaco! Y así lo pensé, en esos momentos de preocupación, en el que te han dicho que tienes úlcera de estómago, todo lo que vas a hacer en el futuro va a ser saludable. No tabaco, no bebidas. 


Me dije que no volvería a fumar nunca más. Esa fue la primera vez que yo quería dejar de fumar, y ahí fue la primera vez que empecé a odiar a mi amigo el tabaco. 

Me despedí, dando las gracias. Y el ayudante, el Dr. Santiago González, mi amigo, me dijo: ¡Enrique, cuídate!...


Fragmento del capítulo Mi ulcera

El tabaco es un “fármaco” que quita los problemas laborales, elimina las tensiones, quita las preocupaciones, y te facilita tener animosidad. Solamente tiene una pequeña contraindicación: ¡Es que mata! Es indudable que lo dicho es una ironía rabiosa, siendo así mi sentimiento.


En mi mesa de trabajo me retorcía, incluso algunas veces tenía que ir a vomitar, pasando un rato desagradable y maldiciendo mi actitud. ¡Pero que burro eres, ¿si te duele, porque fumas? Esa pregunta me la hacía constantemente. ¿Falta de sabiduría, o exceso de ignorancia? La respuesta seguro que la sabemos todos: formación.

Salía de trabajar y me iba a buscar a mi mujer a su trabajo. Trabajaba en el mismo barrio donde crecimos juntos: San Ignacio de Loyola. Era secretaria de una Academia-Colegio, el Centro de Estudios Plus-Ultra. Éramos amigos de sus fundadores y ayudamos de una forma comprometida a su inauguración. Fue uno de mis primeros trabajos en equipo y de una forma altruista. Ya por que fueran nuestros amigos sus dueños, ya por que siempre a Maribel y a mi nos ha gustado y entusiasmado el ambiente de la Enseñanza.



Me acuerdo que el día anterior a su inauguración, allí colaborábamos todos los amigos, unos limpiando, otros colocando pupitres, otros colocando pizarras. Toda la noche de trabajo sirvió como de estimulante para sentir el trabajo bien realizado. Soy de la opinión de que un trabajo mal hecho es muy feo. Sencillo pero cierto. 

Fue una época muy bonita, a excepción de mis dolores de estómago. Teníamos amigos entre los alumnos, entre los profesores, entre los padres de los alumnos. Que más se puede pedir. Teniendo mucha amistad, uno tiene y obtiene todo. Yo te doy, tú me das, nada material, solo enriquecimiento del alma. La sonrisa afloraba todos los días a esas horas. Tenía por costumbre tomar unas cañas, antes de que Maribel saliera, con el padre de un alumno. El centro se cerraba a las nueve de la noche, y a esa hora salían todos: alumnos y personal. Las nueve de la noche era la hora a la que salían los alumnos que tenían sus estudios en horario nocturno. Estábamos en el bar de enfrente, el Bar Cristal, compartiendo lo de siempre cigarrillos y cañas, y por supuesto una buena conversación placentera, llena de afecto y simpatía...


Fragmento del capítulo Nuestro nuevo Barrio

...Mi tiempo invertido era mucho, jornadas abultadas de horas de trabajo, que yo mismo me las proporcionaba.

Mi trabajo funcional era ser responsable de Contabilidad de Madrid, no tenía nada que ver con los procesamientos de datos. Mi trabajo también lo automaticé convirtiéndolo en más agradable y más cómodo. Mi consejo es que hagáis lo que hagáis dadle publicidad con bombo y platillo de una forma humilde, nadie lo va a hacer por vosotros. Sí lo que se hace no se dice, no existe. Es una norma máxima del Marketing. Sí tenéis que romper o vulnerar alguna norma, hacedlo también, eso si, no se hace de forma habitual. Si lo que tienes es serio: tus trabajos, tus conocimientos, tus ideas. Dilo, no te calles. El éxito y el destino residen en nosotros, se pueden dirigir. La vida es un cúmulo de experiencias contadas y eso es lo que hago yo. Aprovéchate de ello, ya harás tu lo mismo compartiendo la información. Dicen que quién tiene la información tiene el poder. Yo añado: quién la tiene y la comparte. 

Las pausas eran mortales, el instinto sin pensamiento se dirigía al paquete de tabaco, la mirada al techo como buscando la musa inspiradora para darle una vuelta al problema y su resolución; mirada al techo, cigarro cogido sin mirar. Uno tras otro se iban quemando en mi boca, hasta tal punto, que esa parte o fase de mi vida fume hasta la extenuación: dos paquetes diarios de tabaco. El tabaco y su humo eran mi oxigeno. Era emocionante comprobar con un cigarrillo en la boca, consumiéndolo, degustándolo, como mi aplicación informática iba funcionando. Cada éxito de resultados lo celebraba con un cigarro. Cada parte del programa era para mí un reto personal, mis conocimientos informáticos y de lógica eran amplios (sin jactancia) y cada vez las aplicaciones salían más deprisa, resolvía los problemas rápidamente...


Fragmento del capítulo Mis hijos y nuevas inquietudes

Dando tiempo al tiempo me llegó, como casi de improviso y sin avisar mucho, un año importante para mí, el 1997. Soy una persona inquieta y argumentada, y siempre con actuaciones tangibles y muy reales. Decía en párrafos anteriores que mi trabajo en contabilidad los simultaneaba con la siempre excitante, novedosa y siempre fresca informática; pero como siempre lo continuado y altamente interesante, sino te da frutos... que se seque, y a otra cosa mariposa. Por lo tanto en mi ajuar laboral también incluí la estética, la imagen, y por que no precisar, la buena presentación de la marca de mi empresa. No era mi trabajo, igual que la informática, pero tenía necesidad de exportar la ilusión que mantenía dentro...

...en este trabajo empecé muy azarado, enseguida descubrí que tirar para adelante es lo mejor. Cerrar los ojos y arrancar es decisivo y exitoso. Dicen que tener errores es normal, lo que no es normal es tener siempre los mismos errores. El desconocimiento de las cosas me hacía cometer errores, pero iba aprendiendo y tragando como podía los sinsabores. Iba poco a poco soltándome y creando confianza y autoestima, confiando en mi y en mis posibilidades de ser capaz. Mis relaciones iban en aumento y cada una de ellas venían con un regalo para mí: su ciencia. El mundo relacional está totalmente manejado por las emociones, creando lo que se llama: marketing emocional, mencionando anteriormente. Proporcionándome, que la gran mayoría de mis relaciones externas de trabajo sean amigos y amigas. Y me jacto de ello: es mi Activo. Un orgullo. En este trabajo el pensamiento es decisión, se ahorran los costes de oportunidad, sino lo haces tú, lo hará la competencia tarde o temprano. Las ideas no son potestad de uno, son del mundo. Si yo pienso una cosa ahora, y nadie más lo ha pensado, tal que hoy, tú deja pasar el tiempo, tarde o temprano esa idea te la comentarán, lo verás en la prensa, en la televisión o en una valla publicitaria. Se han adelantado... o mejor dicho tú te has atrasado...

...tenía y tengo todo, mi trabajo en Marketing, las relaciones, sus conocimientos y… mis ganas. El desplome a veces surge por diversas circunstancias ... 

Mi consejo es que si tu idea o “fantasía” no rueda en tu lugar habitual, quítala de ahí. Por favor, nunca la arrincones, como mucho guárdala durante un tiempo y cuando veas la menor oportunidad exprésala sin ningún temor. Si la olvidas te olvidas de ti. Estoy seguro que esa idea con ramalazos de fantasía ayudará a alguien y cumplirá sus necesidades; sino hubiera habido fantasía, ilusión y sueños, el mundo seguiría en las cavernas y tendría un esplendor grisáceo.


Fragmento del capítulo Mi amigo Santiago 


Después del calvario vendrían las ganas esperanzadoras de buscar la salud mediante la aplastante lógica de las palabras escritas. Leer mucho, basándome en técnicas mentales, fue mi quehacer casi a diario. 

Por aquel año mi amigo Santiago González Gil, pionero en España en luchar contra el tabaco, daba charlas, o mejor dicho, terapia de grupo, para determinadas e importantes empresas de Madrid con un porcentaje muy alto de éxitos a un coste económico muy pequeño, casi imperceptible. Santiago lo da todo, lo comparte todo; tanto es así...

...-¡Que grande es mi amigo!


Las charlas de Santiago eran continuas, y yo promocionaba su actuación en todos los foros que podía, y que puedo actualmente. “La Nicotina y sus emociones” era y es su bandera como ponencia. Esa charla basada en las emociones causaba expectación en la mitad de los años noventa, era novedoso, y nadie, nadie había hablado a los trabajadores de esa forma, llegaba al cerebro, llegaba al corazón apretujando este de sentimientos valientes que auguraban una victoria sobre el tabaco. Muchos trabajadores dan las gracias a Santiago por ese espectáculo de bien hacer. Hombres y mujeres que ya no fuman es el resultado de hacer un trabajo muy bien hecho. Su libro lo sigue regalando… y nadie lo sabe. Sin aspavientos sigue manejando el mundo de la salud a base de palabras y palabras bien montadas y bien encadenadas, aderezándolas con la ternura firme del tono de su voz. Haciendo de su charla una seducción.

“La Nicotina y sus emociones” sigue vigente por que Santiago es vigente y actual. Ayudar a los demás es siempre moderno nunca se hace antiguo por que siempre hay alguien que requiere tu apoyo y favor...


Fragmento del capítulo Estepona y adios al tabaco

A las nueve de la mañana salí a la calle vestido de vacaciones, y preparado para andar o correr. Bajaba por la calle Menorca contemplando a mi izquierda la bonita Plaza del Ajedrez, llena de mesitas con el tablero del estratégico juego; no en vano, yo también preparaba mi estrategia para ganar la partida. Enseguida llegué a la Plaza del Huevo, bueno…, en realidad se llama la Plaza de Antonia Guerrero, mujer benefactora de Estepona. Cuando vayáis a Estepona entenderéis por que llaman así a la plaza. Hacía mía la calle de la Terraza, calle alegre y comercial, llena de comerciantes emprendedores y valientes, repleta de trabajadores autónomos que se ganan la vida asumiendo el riesgo que todo comercio tiene. Con su aventura económica favorecen a Estepona en el diseño de un municipio atractivo y lleno de vida.

Cuando llego a la altura de la calle Plaza del Doctor Arce, siempre giro a la derecha, y emboco hacia uno de los sitios más bellos de la Costa del Sol: La Plaza de las Flores. Este espacio rodeado de plantas y con una fuente central, transmite tranquilidad generando endorfinas, el neurotransmisor de la felicidad, que nuestro cerebro reclama todos los días.

A la izquierda dejo la Casa de la Cultura, en la que disfruto viendo sus exposiciones de forma muy tranquila y calmada. Cruzo de forma obligatoria, por el lugar donde está situada la fuente. Para mi, el sonido del agua es el analgésico del estrés. 

¡¡¡ Hay que ver, como con tan poco, se vive un momento de felicidad !!!. Bueno, yo no diría que tan poco; bueno… según se mire. Tengo a la vista una serie de regalos importantes y no son materiales. 


Fragmento del capítulo La vuelta y la reflexión   


La Escuela, el Instituto, la Universidad esperan un Bucle de la Vida: lo digo así, y de esta forma por que la EXPERIENCIA debe de servir para algo ¿no? Los que saben en cuanto a conocimientos, y a años, son los que deberán formar a los que empiezan: los niños; en todas las facetas. Digo bien, en todas las facetas. El que termina que enseñe al que empieza. Las canas son las experiencias consolidadas, y son los colores de la tolerancia que demuestran que la enseñanza puede ser una gran sonrisa. El niño tiene que vivir la cultura y la salud, para que él también pueda dar cultura y salud. Lo vivido es dar vida. El conocimiento debe ser compartido y ser patrimonio de todos. Seriedad, firmeza y al grano. La sociedad del bienestar se puede perder. El Gran Juego del Bucle de la Vida está esperando a los niños y adolescentes, está esperando a la decisión de la política, que aún no ha tomado la decisión de decidir. La política es importante y es mucho más importante y sabia cuando toma decisiones consensuadas por todos, siendo necesario debatir el sentido común en el Congreso, creo que sería fácil… pero están empeñados en el cara a cara que en el hombro con hombro.