/La Trastienda : junio 2014 La Trastienda : junio 2014
Steve Jobs, 1955 - 2011

" Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición."

viernes, 27 de junio de 2014

Soy empresario, pero no tengo buenos trabajadores...

Me levanto esta mañana, como siempre, adormilado, y con la suerte, de que si me levanto temprano, es por que voy a ir a trabajar. Casi al instante las neuronas, dicen: "nos tenemos que unir para comenzar el día"; y todas se ponen en pie, remolonas y sin ganas, pero cuando el  agua empieza a mojar el cuerpo, empezando por la cabeza a través de la ducha, las neuronas toman otra actitud, las de vitalizarse y provocar, por pequeño que sea, un brote de motivación, pero no lo consiguen. En un momento dado  las neuronas se encuentran con los mismos detalles del día anterior; es decir: los problemas, las circunstancias que viven otras personas, las que vives tú, las injusticias que se cometen con el débil, las injusticias que benefician al poderoso, las provocaciones del gobernante... Las neuronas se van encendiendo, hasta que un gran numero de ellas se revelan y generan una gran manifestación en el cerebro. Al final dirán que el numero de neuronas era menor que el que decía la organización. La algarabía indignada seguía su avance reclutando nuevas neuronas y gritando consignas reivindicadoras:"SI PRIMERO DECÍS, POR QUE LUEGO MENTÍS",  "SI OS ELEGIMOS POR QUE NOS PAGÁIS CON TIMOS",  y así un largo repertorio de cánticos que no desprendían alegría.


Yo quería mantenerme de espectador, pero me era imposible, si lo que te hace pensar se alborota, padeces. Este núcleo reivindicativo de neuronas se había apropiado de casi todo mi cerebro, solamente me quedaba la reserva que siempre actúa en caso de emergencia para realizar una desconexión total, si el asunto se torna grave. Es un comando de neuronas fieles con tu yo, y que defienden todo lo que vaya en contra de la paz interior.

Mis neuronas reclamantes habían llegado a una conclusión muy lógica e indignante: vamos a ver, tanto trabajadores como empresarios realizamos pagos al Estado, y con ellos ,pagamos muchos servicios e infraestructuras, y además pagamos... ¡¡¡ a los políticos !!! He aquí cuando viene lo lógico: en mi caso soy un trabajador de una empresa que me ha elegido, y por lo tanto por mi trabajo, me paga. Soy el trabajador, y quien me paga, la empresa. Entonces, pensando, pensando... si yo...  he votado en unas urnas a unos señores para que gestionen el devenir de este país, trabajando ...y yo les pago... mmmm ¡¡¡ Ya está !!!, soy empresario de los que he elegido como trabajador. ¡¡¡ Joer!!! soy empresario, no me lo puedo creer. Los políticos son nuestros trabajadores. Pero mis neuronas están indignadas, por que nuestros trabajadores se han amotinado y han creado una fortaleza de medidas que dirigen los designios de nosotros los "empresarios". Su salario es distinto del nuestro, el periodo de cotización es diferente del nuestro, la pensión es diferente de la nuestra, sus privilegios son diferentes de los nuestros, agreden la Constitución. Nuestros elegidos crean leyes que se acercan a la vulneración de los derechos humanos: permiten desahucios, permiten estafas, permiten o provocan que cada vez haya más pobreza, favorece que los bancos sean financiados o rescatados con dinero "prestado" por nosotros, del que no estamos percibiendo ningún tipo de interés, incluso hay trabajadores nuestros que tienen la ética y la moral muy distraída,  muy ligera, y muy perversa, sin escrúpulos. Los mismos que dicen que Hacienda somos todos, dicen que algunos de ellos no, y se llevan el dinero a algún paraíso fiscal, para no hacer Hospitales, carreteras, etc. Tenemos un personal que se esta mereciendo un despido fulminante y sin indemnización, o que esta nos la de a nosotros, a sus Jefes. Se llama a los que no tienen vergüenza , que son unos sinvergüenzas, y algunos (muchos) de nuestros trabajadores lo son.

Nuestro bienestar social depende de estos "trabajadores", y desde hace mucho tiempo dudo que lo consigan, basándome en las múltiples reformas que... qué curioso todas nos machacan. No olvidemos que nosotros tenemos en nuestra mano que sigan o no sigan, independientemente del color que lleven. El pueblo siempre tiene la solución, por supuesto, pacífica.